El Presente

Pues sí, no se preocupen que todo va bien.

Pues sí, no se preocupen que todo va bien.

Hoy voy a hablar del presente. Ya, el Blog es de Historia, pero como tambien es mío, pues hoy voy a hablar del presente porque es insostenible y lo voy a hacer al estilo platónico, es decir, en forma de Diálogo, como esos que escribía sobre Sócrates el susodicho poniendo en su boca lo que él mismo necesitaba explicar. El diálogo es real y lo hemos mantenido en estos días un buen amigo y yo, más que amigo hermano; y se trata de un diálogo que llevamos manteniendo años y que ahora se me antoja más necesario que nunca explicar. Hoy, también, voy a ser duro; llevan años pidiéndomelo algunos de mis amigos y hoy, que lo seré, explicaré también porqué no suelo serlo.

Adolfo, mi amigo, está desesperado. Ve como el Estado de Bienestar y Libertad, eso que llamamos Social-Democracia o Estado de Derecho, se deshace ante sus ojos y me dice que a partir de ahora se apunta a chillar y patalear donde haga falta. Las gotas que han colmado su vaso han sido los dos últimos proyectos de Ley de nuestro gobierno, la Ley de Seguridad y la controvertida reforma de la Ley del Aborto del ministro que todos creíamos un hombre de centro, centrado.
El problema es que el vaso ya estaba lleno. Lleno de rescates a bancos que luego ejecutan deudas y nos desahucian de nuestras viviendas, recortes salariales indiscriminados (que empezaron los socialistas, por cierto), reformas laborales salvajes, sobres de dinero negro, reformas educativas (una más), recortes en investigación, privatizaciones en la Seguridad Social y frases para premio Nobel como “que se jodan los parados” de la hija de un tipo del PP que tras mangar durante años, por fin está en la cárcel no sin antes conseguir que ésta llegue a ser diputada.
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El Presente (Los Porqués)

Nos hablaron de recortes, pero no del tamaño de la tijeras...

Los jinetes del apocalípsis. Nos hablaron de los recortes, pero no del tamaño de la tijeras…

No todo el mundo se siente a gusto con los principios de la izquierda y hay múltiples razones para ello. Casi todas culturales. Opino que es totalmente normal que en cualquier Estado de Derecho exista un partido conservador y si no los pongo a parir más a menudo es porque creo firmemente en esta idea. También opino que en muchas ocasiones los partidos conservadores tienen razón en muchas de sus propuestas y críticas y que son el moderador perfecto cuando la izquierda pierde el norte (cosa también bastante normal y habitual). Sin embargo, este país necesita un partido conservador sensato, moderno y demócrata y en este momento NO EXISTE y desde luego no es el partido que nos gobierna, porque si lo fuera no habrían llevado a cabo la siguiente lista de despropósitos:
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